Jonas Vingegaard era el gran favorito para las dos próximas etapas del Giro d'Italia, pero la jornada de este jueves no fue tan tranquila como el corredor de
Visma - Lease a Bike esperaba, obligado a seguir el ritmo altísimo e incluso a tapar ataques en los kilómetros finales.
Para el danés, la opción de la fuga también estaba muy presente. “No esperaba este escenario. No sé por qué, pero no pensaba que los equipos de los sprinters tomarían el control. Pero hicieron un muy buen trabajo y hoy se merecieron la victoria”, dijo Vingegaard en la entrevista postcarrera a
CyclingPro.net.
“Fue muy impresionante cómo gestionaron toda la situación y toda la etapa. Al final, merecieron la victoria.” Paul Magnier se llevó los honores, con Jonathan Milan superando la empinada ascensión final pero sin poder igualar al francés en el esprint decisivo.
Visma, por su parte, marcó un ritmo fuerte en los puertos desde el inicio para evitar incursiones de aspirantes al top-10, y con la velocidad alta durante todo el día, estuvo lejos de ser una jornada plácida.
La aproximación al Muro di ca'del Poggio fue rapidísima y requirió un esfuerzo de todo el equipo para proteger la maglia rosa.
Vingegaard consolida "la azzurra"
“Creo que con el esprint del pelotón entrando en la subida, fue difícil colocarse”. Davide Piganzoli, su mano derecha hasta ahora en todo el Giro, no apareció en cabeza. “Creo que tuvo que hacerlo un poco por su cuenta y quedó algo atrás. A veces pasa”.
“No coronó delante, pero consiguió volver. No perdió tiempo y sigue bien situado. Hasta ahora ha estado súper fuerte”, dijo el danés. “Ha mostrado de lo que es capaz, y ojalá en los dos últimos días también tenga buenas piernas.”
Aun así, el danés contó con Sepp Kuss, que cerró el primer ataque de Afonso Eulálio y se aseguró de que Vingegaard no quedara aislado.
En la cima, Vingegaard pasó primero para sumar más puntos de la montaña, el segundo maillot que probablemente luzca en Roma como conquistado. “Estaba allí y tengo el jersey, así que por qué no coger esos nueve puntos”.
Etapa reina en los Dolomitas
Día salvado, y afronta las dos últimas etapas de montaña con más de 4 minutos de renta sobre Felix Gall. La lógica dicta que tiene el Giro casi sentenciado, aunque en ciclismo todo puede pasar y solo cuando los corredores dejen atrás los Alpes podrá darse por hecho.
Mañana llega la etapa reina, con casi 5000 metros de desnivel y un trazado que no dejará dudas sobre quiénes son los mejores escaladores del pelotón. “Mañana hay muchos metros de altitud. Ojalá tenga buenas piernas y luego veremos qué pasa”.
“Es una etapa bonita y me encantaría ganarla”, anticipa Vingegaard. “Pero también tenemos que ser prudentes con el equipo y con todo. Lo hablaremos y luego haremos un plan para mañana”.