Puede que
Matteo Jorgenson ya no acompañe a
Jonas Vingegaard con el maillot rojo, pero en el campamento del Team Visma | Lease a Bike no había sensación de pánico ni de arrepentimiento tras la sexta etapa de la
Vuelta a España 2025. Al contrario, el tono era de calma calculada.
"Estábamos muy contentos de entregar el maillot", admitió Jorgenson en declaraciones recogidas por Cycling News en la llegada al Alto de Pal, en Andorra, donde la escapada triunfó y Torstein Traeen se hizo con el liderato de la general.
La cesión del maillot rojo no fue una decisión improvisada. En la primera llegada en alto de esta Vuelta,
Visma aplicó una estrategia clara: impedir que los principales rivales de la clasificación general entraran en la escapada, permitir que la diferencia de tiempo creciera dentro de un margen controlado y reservar energías para las batallas más exigentes que estaban por venir.
"Creo que lo hicimos bien, gestionamos la salida para que ningún corredor demasiado peligroso se colara en la escapada", explicó Jorgenson. "Queríamos mantener la diferencia en torno a los cinco minutos. Tengo un gran respeto por Torstein y Bruno Armirail, pero creo que tenemos todo bajo control en lo que respecta a la clasificación general. Seguro que será difícil recuperar ese tiempo, pero toda esta carrera será difícil".
El día no estuvo exento de dificultades. Juan Ayuso, del UAE Team Emirates - XRG, cedió casi 12 minutos en la subida final, mientras que el Lidl-Trek trató de endurecer el ritmo en los últimos kilómetros, un movimiento oportunista que alteró brevemente el statu quo.
"En la subida final fue complicado para Trek, que se puso a tirar cuando Ayuso se descolgó, y a partir de ahí se trataba simplemente de mantener el control para Jonas y de evitar que ninguno de los hombres de la general pudiera atacar", relató Jorgenson. "Fueron momentos duros para Sepp y para mí, pero todo lo que acaba bien está bien, como dice el refrán", añadió con una sonrisa.
Adiós de la general para Ayuso
Con Ayuso prácticamente descartado de la lucha por la general y João Almeida como único aspirante real del UAE, el día resultó favorable para Visma. El control ejercido por el equipo, incluso en la renuncia al liderato, les permitió librarse de la carga del maillot rojo y centrarse en las etapas decisivas de alta montaña que aún estaban por llegar.
Las palabras de Jorgenson confirmaron esa línea: Visma no tiene prisa por recuperar el rojo mientras la situación siga siendo manejable. El papel cada vez más relevante del estadounidense como capitán de ruta y lugarteniente de Vingegaard en la montaña continúa creciendo, y su serenidad tras la etapa muestra que el equipo confía en su plan, incluso si los resultados del día pudieran generar dudas.
"Lo tenemos bajo control", repitió Jorgenson. Ese es el mensaje —y la advertencia— para los rivales de Visma ahora que la Vuelta entra en su segunda fase.