Paula Blasi afronta este sábado en Montreal uno de los grandes desafíos de su todavía corta carrera. La catalana llega al
Mundial después de una temporada de explosión absoluta, en la que ha conquistado la Amstel Gold Race, La Vuelta Femenina y una etapa en el Angliru, además de terminar quinta en su debut en el Tour de Francia Femenino. Su 18º puesto en la contrarreloj mundialista no cambia el escenario para la prueba en línea, donde sus características encajan mucho mejor.
El recorrido tampoco será un obstáculo menor. Las corredoras tendrán que completar 180,4 kilómetros y acumular 2.570 metros de desnivel, con ocho vueltas a
un circuito de Mont Royal que concentra las principales dificultades de la jornada. Las subidas, los descensos y el desgaste acumulado deberían seleccionar progresivamente el grupo antes de una llegada también ascendente hacia Parc Jeanne-Mance.
Blasi parte como una de las grandes aspirantes a disputar el oro, pero tendrá enfrente a varias de las grandes referencias del pelotón internacional. Algunas llegan con una enorme experiencia mundialista, otras con resultados recientes que las sitúan entre las principales amenazas y alguna incluso ha demostrado esta misma semana que atraviesa un momento excepcional.
Entre ellas aparecen cinco nombres especialmente relevantes: Kasia Niewiadoma, Franziska Koch y
Demi Vollering. Todas tienen argumentos diferentes para complicar el camino de Blasi hacia el arcoíris. A análisis las cinco grandes contendientes que tendrá la española en la próxima cita montrealense.
Elisa Longo Borghini: experiencia y táctica italiana
Elisa Longo Borghini es una de las rivales que mejor conoce este tipo de carreras. La italiana combina una enorme experiencia en grandes clásicas con una capacidad contrastada para sobrevivir a recorridos exigentes y jugar sus opciones cuando la carrera entra en su fase decisiva. En Montreal, donde el desgaste será constante durante más de 180 kilómetros, esa experiencia puede convertirse en una ventaja importante.
Su temporada 2026 ofrece además señales suficientes para considerarla una amenaza directa. Longo Borghini terminó tercera en el Tour de Francia Femenino y fue segunda en la octava etapa, además de imponerse en el Campeonato de Italia en ruta. En el
Mundial de contrarreloj de Montreal también fue cuarta, apenas por detrás del podio.
El principal argumento de la italiana frente a Blasi será su capacidad para correr al límite durante mucho tiempo y elegir el momento adecuado para atacar. Si la carrera se endurece desde lejos y el grupo de favoritas llega muy reducido a las últimas vueltas de Mont Royal, Longo Borghini tiene experiencia suficiente para convertir cualquier movimiento en una amenaza real.
Kasia Niewiadoma, corredora polaca del Canyon SRAM
Kasia Niewiadoma: la mejor fondista
Kasia Niewiadoma representa probablemente uno de los perfiles más incómodos para Blasi en un Mundial de este tipo. La polaca lleva años siendo una de las grandes especialistas del pelotón en carreras de montaña y pruebas de un día, con una manera de competir basada en la agresividad, la resistencia y la capacidad para mantener esfuerzos largos cuando las rivales empiezan a perder terreno.
Su 2026 confirma que sigue siendo una corredora de primer nivel. Terminó segunda en la clasificación general del Tour de Francia Femenino, ganó una etapa en Mont Ventoux y acabó tercera tanto en la octava como en la novena jornada. Además, fue tercera en la Vuelta a Suiza, demostrando nuevamente su regularidad en recorridos de montaña.
Niewiadoma puede ser especialmente peligrosa si el Mundial se convierte en una carrera de eliminación. Su fortaleza en las subidas y su capacidad para atacar sin necesidad de esperar al último kilómetro obligarán a España y a Blasi a controlar cada movimiento. Si consigue abrir un pequeño hueco en una de las ascensiones de Mont Royal, perseguirla podría resultar muy costoso.
Franziska Koch: la tapada que ya ha avisado en Montreal
Franziska Koch llega al Mundial con un argumento que hace apenas unos días habría parecido secundario, pero que ahora resulta imposible ignorar: la alemana acaba de subir al podio de la contrarreloj mundialista. Koch fue tercera en Montreal, a solo 5,43 segundos de Zoe Bäckstedt y después de una actuación de enorme nivel sobre un trazado técnico.
Su temporada también incluye una victoria en la París-Roubaix Femenina y podios en Strade Bianche y la Classic Lorient Agglomération. Aunque su actuación en el Tour de Francia Femenino fue mucho más discreta, sus resultados en las clásicas demuestran que puede desenvolverse con solvencia cuando la carrera exige potencia, resistencia y capacidad para sobrevivir a situaciones tácticas complejas.
La gran incógnita será comprobar cuánto puede trasladar ese rendimiento contrarreloj a una prueba de fondo de 180 kilómetros. Si Alemania consigue colocarla en una posición protegida y Koch llega fresca a las últimas vueltas, su potencia puede convertirla en una rival peligrosa. Además, después de su bronce mundialista, afrontará la carrera en línea con una dosis extra de confianza.
Marlen Reusser, estrella de Movistar Team.
Marlen Reusser: potencia para romper la carrera
Marlen Reusser es un caso diferente. La suiza no necesita demostrar que está en forma: acaba de proclamarse
campeona del mundo contrarreloj por segundo año consecutivo en Montreal. Lo hizo el 20 de septiembre, precisamente sobre el mismo escenario mundialista, imponiéndose con un tiempo de 50:24.44 y aventajando en más de 40 segundos a Bäckstedt.
Aunque su especialidad principal sea la lucha contra el reloj, Reusser tiene características que pueden trasladarse perfectamente a una carrera como la de Montreal. Es capaz de mantener esfuerzos larguísimos a una potencia muy elevada y, cuando encuentra espacio, puede abrir diferencias importantes en muy pocos kilómetros. Su reciente victoria en la Chrono Féminin de Gatineau y el oro mundialista confirman además su excelente estado de forma.
Para Blasi, el peligro no estaría únicamente en un ataque en la subida. Reusser también puede endurecer la carrera desde lejos, obligar a otras selecciones a gastar recursos o lanzar un movimiento antes de las últimas ascensiones. Si la suiza llega con margen de maniobra a la parte final, su potencia en los tramos rápidos puede convertirla en una de las corredoras más difíciles de controlar.
Demi Vollering: la gran favorita
Demi Vollering llega a Montreal con uno de los palmarés recientes más importantes de todo el pelotón. La neerlandesa ganó el Tour de Francia Femenino 2026 y también se impuso en el Giro de Italia Women, además de conquistar tres etapas de la gran ronda gala. En otras palabras, llega al Mundial después de haber demostrado durante toda la temporada que puede dominar las grandes vueltas y las jornadas de montaña.
Su contrarreloj mundialista, sin embargo, dejó una análisis diferente. Vollering cerró octava en Montreal, después de ser alcanzada por Reusser, aunque posteriormente explicó que había tenido buenas piernas y un ritmo sólido. La propia corredora reconoció que las curvas técnicas habían sido uno de sus puntos débiles durante la prueba.
En la carrera en línea el escenario será muy distinto. Las ocho vueltas a Mont Royal favorecen sus condiciones como escaladora y la duración de la prueba juega a su favor. Si Países Bajos consigue llevarla protegida hasta las últimas vueltas, Vollering tendrá capacidad para atacar en las subidas, responder a los movimientos de Blasi o incluso jugar la baza de una llegada reducida. Para la española, controlar sus cambios de ritmo será una de las grandes claves en la batalla por el arcoíris.