La
Vuelta a España 2026 ya está a punto de comenzar. Este sábado 22 de agosto, Mónaco dará el pistoletazo de salida a una edición que estará completamente condicionada por la presencia de
Tadej Pogacar, gran favorito a conquistar por primera vez la ronda española y completar así la colección de las tres grandes vueltas.
El esloveno, ganador de cinco Tours de Francia y un Giro de Italia, parte claramente por delante del resto de candidatos. Felix Gall, Oscar Onley, Mattias Skjelmose,
Richard Carapaz, Mikel Landa,
Enric Mas, Cian Uijtdebroeks o Carlos Rodríguez aparecen como algunos de los nombres llamados a pelear por las posiciones de honor.
La carrera arrancará con una contrarreloj individual de apenas unos kilómetros en Mónaco, pero el recorrido se irá endureciendo progresivamente hasta llegar a una de las Vueltas más exigentes de los últimos años. Por eso, hay cinco etapas que destacan especialmente por su capacidad para generar diferencias, ataques y espectáculo.
Etapa 3: el primer examen serio para Pogacar
Gruissan - Aude > Font Romeu 174 km
La tercera etapa, entre Gruissan y Font-Romeu, contará con 174 kilómetros y será la primera jornada realmente interesante para los hombres de la clasificación general. El recorrido presenta un perfil de media montaña muy particular, con el Mont-Louis, de unos 19 kilómetros al 4,8%, seguido prácticamente de forma consecutiva por la subida final a Font-Romeu, de alrededor de 10 kilómetros al 5%.
En total, los corredores afrontarán cerca de 30 kilómetros de ascensión con porcentajes relativamente constantes. Es una jornada que puede favorecer tanto a una escapada como a los favoritos, dependiendo de las intenciones de Pogacar.
Precisamente esa es una de las grandes incógnitas. Será la primera oportunidad para comprobar si el esloveno quiere empezar a marcar territorio desde los primeros días o si, por el contrario, prefiere conservar fuerzas y esperar a los grandes puertos. En cualquier caso, es la primera etapa en la que la clasificación general puede empezar a adquirir un aspecto realmente significativo.
Etapa 6: una clásica de Castellón dentro de la Vuelta
Alcossebre > Castelló 177.4 km
La sexta etapa, con final en Castellón, es una de las jornadas más atractivas de la primera mitad de la Vuelta. Se trata de una auténtica etapa rompepiernas, con varias ascensiones y un trazado que recuerda en cierta medida al de la clásica castellonense.
El gran punto de interés será el puerto del Bartolo, una subida de aproximadamente 9 kilómetros al 7% que aparece en la parte decisiva de la jornada.
Antes de llegar hasta allí, los corredores tendrán que superar otras tres ascensiones de segunda y tercera categoría. El perfil convierte la etapa en un terreno perfecto para que una fuga de calidad pueda luchar por la victoria, aunque también podría provocar movimientos entre los favoritos.
La particularidad es que, después de superar el Bartolo, todavía habrá terreno hasta Castellón, por lo que los corredores que consigan abrir diferencias tendrán que defenderlas hasta la llegada. Es una jornada con auténtico aroma de clásica que puede ofrecer uno de los primeros grandes duelos tácticos de la Vuelta.
Etapa 9: Alicante pone a prueba a los favoritos
La Vila Joiosa/ Villajoyosa > Alto de Aitana.Costa Blanca 187.4 km
La novena etapa llevará a la carrera desde La Vila Joiosa hasta el Alto de Haitana, en una jornada que se desarrollará íntegramente por tierras alicantinas. Será una de las primeras llegadas realmente exigentes de la Vuelta y contará con un recorrido muy completo alrededor de la provincia de Alicante, con numerosos tramos de montaña y varias ascensiones antes de afrontar el puerto final.
El Alto de Haitana, de primera categoría, presenta una subida de alrededor de 6% de pendiente media, aunque sus rampas más duras pueden provocar diferencias importantes. La combinación de puertos de primera y hasta tres ascensiones de segunda categoría hará que los corredores lleguen a la subida final con bastante desgaste acumulado.
Es, por tanto, una etapa especialmente interesante para comprobar qué corredores han llegado realmente en condiciones de luchar por la clasificación general y, sobre todo, hasta qué punto Pogacar ha decidido controlar la carrera en los primeros días.
Etapa 20: la etapa reina con el Collado del Alguacil
La Calahorra > Collado del Alguacil 186.8 km
Si hay una jornada que destaca por encima de todas en términos de dureza, esa es la etapa 20, ya en tierras granadinas y apenas un día antes del final de la Vuelta.
Incluso si la clasificación general llega prácticamente sentenciada, el recorrido ofrece una última oportunidad para vivir un auténtico espectáculo de montaña. La etapa incluye una sucesión de puertos de primera categoría y termina en el Collado del Alguacil, una ascensión de categoría especial con una pendiente media cercana al 10%.
Antes de afrontar la subida final, los corredores tendrán que superar el Purche, que aparece dos veces y cuenta con unos 8 kilómetros al 8%, y posteriormente el Duque, de alrededor de 7 kilómetros al 8%.
El desgaste acumulado será brutal. La sucesión de ascensiones convierte a esta jornada en la auténtica etapa reina de la
Vuelta a España 2026 y en uno de los días más duros de toda la temporada.
Con un desnivel acumulado extraordinario a lo largo de la carrera, esta jornada puede convertirse en el último gran escenario para que los escaladores intenten cambiar la clasificación general.
Etapa 21: Granada pone el broche final
Carrefour Granada > Granada 112 km
La Vuelta terminará en Granada, en una última etapa que busca ofrecer un espectáculo diferente al habitual cierre en Madrid.
La jornada tendrá un componente urbano muy marcado, con una subida por las calles de Granada que permitirá disfrutar de un escenario espectacular y de vistas privilegiadas de la ciudad y la Alhambra.
Aunque la llegada no se situará en la parte más alta de la subida, el recorrido permitirá ofrecer una imagen final muy diferente a la de las grandes llegadas tradicionales de la Vuelta. En lo deportivo, todo apunta a que será una jornada para los corredores rápidos que hayan conseguido superar las dificultades del recorrido, aunque tampoco se puede descartar que una fuga tenga protagonismo.
Y ahí aparece otro nombre que podría tener mucho que decir: Wout van Aert. El belga puede ser uno de los grandes candidatos a buscar la victoria en esta última jornada, mientras que tampoco sería extraño ver a Pogacar intentando cerrar la Vuelta con otro triunfo.
La Vuelta a España 2026 tendrá, por tanto, muchos alicientes más allá de saber si Pogacar consigue completar el triplete de grandes vueltas. Estas cinco etapas representan algunos de los escenarios donde la carrera puede romperse, las diferencias pueden crecer y los grandes favoritos pueden empezar a demostrar cuáles son realmente sus objetivos.
Con Pogacar en la línea de salida, el espectáculo parece asegurado.