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Movistar Team completó con éxito una complicada segunda jornada del
Giro de Italia, marcada por las duras condiciones meteorológicas, una caída masiva en carrera y un exigente operativo logístico que volvió a quedar al descubierto en una nueva entrega del ya clásico
‘Sin Cadena’, realizado por Pablo Ordorica desde el corazón del equipo.
Mientras los focos suelen apuntar únicamente al rendimiento deportivo sobre la bicicleta, el episodio mostró todo el trabajo invisible que permite que la estructura telefónica funcione cada día en una gran vuelta. Desde primera hora de la mañana, auxiliares, mecánicos y masajistas se repartieron tareas esenciales para garantizar que nada falle antes de la salida.
“Nos distribuimos más o menos el trabajo: unos se ponen con los bidones, otros revisan los coches para que no falte nada para carrera. Algo muy importante son las maletas; como nos estamos moviendo todos los días de hotel, cada día hay que moverlas en un furgón o en el camión”, explicaba André, uno de los auxiliares del equipo.
El Giro no solo supone una batalla deportiva, sino también un auténtico reto de organización. El traslado constante de equipaje, material médico, camillas de masaje e incluso las almohadas personalizadas de los corredores forma parte de una rutina perfectamente sincronizada.
En esa misma línea, Ale, mecánico del Movistar Team, detalló la complejidad logística de una jornada especialmente larga debido al desplazamiento entre Bulgaria e Italia.
“Cuando salimos de un hotel y llegamos al otro, lo primero es hacer el check-in de las habitaciones. Hablo un día antes con todos los hoteles para asegurarme de que todo esté bien. Luego toca subir maletas, repartirlas en cada habitación y preparar todo para lavar las bicis. Hoy va a ser un día largo”, relataba.
Y no exageraba. Mientras los corredores competían, parte del staff afrontaba casi 300 kilómetros por carretera para llegar al siguiente alojamiento y dejarlo todo listo antes de la llegada del equipo. El propio mecánico reveló la magnitud del desplazamiento: “No se ve aquí en Google Maps, pero son nueve horas y cuarto de coche. De esta mañana a las nueve hasta esta noche”.
Enric Mas, estrella de Movistar Team en el Giro de Italia
Una etapa pasada por agua y sin sobresaltos para Movistar
En lo deportivo, la prioridad del equipo era clara: evitar incidentes en una jornada complicada por la lluvia y el frío, dos factores que endurecieron notablemente el desarrollo de la etapa.
“Sin mayor percance, que era lo que queríamos el día de hoy”, resumían desde el entorno del equipo al término de la jornada.
Max, integrante del staff técnico, ofreció además una valoración más detallada de lo sucedido sobre la carretera:
“La verdad que ha ocurrido mucha lluvia, bastante frío también. Creo que se ha visto una caída muy, muy importante donde se ha parado también un poco la carrera. El equipo ha pasado sin problema e intentó proteger un poco a Urlun en el puerto final. Los demás muy bien; Eric ha pasado bien, Einer también estaba adelante. El equipo ha pasado un buen día”.
La principal conclusión para Movistar fue positiva: supervivencia sin daños en un día peligroso y sensaciones sólidas de cara a las próximas etapas.
Operación traslado: del final de etapa al aeropuerto
El esfuerzo del equipo no terminó al cruzar la meta. Tras la carrera, los corredores tuvieron que afrontar una rápida transición para enlazar con un vuelo hacia Italia.
“Después de esta etapa, los chicos se duchan y vamos al aeropuerto. Cogemos un vuelo para Lamezia Terme y, atentos al horario, vamos a estar en el hotel sobre las diez de la noche”, explicaban desde el staff.
Así, entre carreteras interminables, lluvia, tensión competitiva y vuelos nocturnos, el Movistar Team volvió a demostrar que en una gran vuelta cada detalle cuenta. El ‘Sin Cadena’ de Pablo Ordorica permitió, una vez más, asomarse a ese trabajo silencioso que sostiene cada pedalada del equipo telefónico en el Giro.