Enric Mas ha vivido en el Alto de Aitana uno de los días más importantes de su carrera reciente. El corredor del
Movistar Team no solo ha reforzado su liderato en
La Vuelta a España tras dejar atrás a sus principales rivales, sino que además ha vuelto a levantar los brazos cuatro años después de su última victoria, el Giro dell'Emilia de 2022.
El triunfo llega, además, en un
contexto muy particular. Un día después de la grave caída y el abandono de Tadej Pogacar, que había dominado la carrera hasta entonces, Mas ha confirmado sobre la carretera que es uno de los grandes favoritos para conquistar esta edición de La Vuelta. El balear ha sido el más fuerte en Aitana y ha cruzado la meta por delante de Oscar Onley.
"He disfrutado como un niño pequeño"
Mas no ha ocultado su felicidad después de una jornada que supone mucho más que una victoria de etapa. El líder de Movistar ha vuelto a ganar cuando más lo necesitaba y lo ha hecho defendiendo el maillot rojo con autoridad.
"He disfrutado como un niño pequeño de llevar el maillot, hoy creo que sí que lo merecemos, a partir de ahora lo vamos a vestir con orgullo", explicó el balear después de la llegada.
Sus palabras reflejan también el significado especial de un triunfo que pone fin a una larga espera. Desde aquella victoria en el Giro dell'Emilia en 2022, Mas había rozado el triunfo en numerosas ocasiones, pero sin conseguir volver a saborear una victoria profesional.
Ahora lo hace en el escenario más importante posible: como líder de La Vuelta y después de imponerse en una de las grandes llegadas de montaña de la carrera.
"Recibimos críticas por cómo celebramos las victorias"
El corredor del Movistar también recordó las críticas que recibió el equipo en el pasado por la manera de celebrar sus triunfos, poniendo como ejemplo la victoria de Iván Romeo en Valencia.
"Iván Romeo el año pasado en Valencia dijeron que recibimos críticas por cómo celebramos las victorias, pero son muy pocas", señaló Mas.
El mensaje encaja con la alegría desatada por el conjunto telefónico después de una jornada histórica. La victoria de Mas permite al equipo celebrar uno de sus grandes momentos de la temporada y, sobre todo, hacerlo con el maillot rojo sobre los hombros.
Enric Mas, de rojo en La Vuelta
"Otro mordisquito"
Mas tampoco quiso olvidar el difícil momento que atraviesa Pogacar después de su caída y abandono. El esloveno sufrió una conmoción cerebral, una fractura de clavícula y una lesión cervical, por lo que tendrá que ser operado.
"Después de la desgracia de Tadej de ayer hoy necesitaba lo que ha pasado. Otro mordisquito, ojalá podamos dar más mordisquitos hasta Granada", afirmó el nuevo líder de La Vuelta.
Una frase que resume perfectamente el nuevo escenario de la carrera. Mas sabe que todavía queda muchísimo camino hasta Granada, pero después de lo ocurrido en Aitana, el corredor español ya no puede esconderse entre los favoritos: es el hombre que lleva el maillot rojo y también uno de los grandes candidatos a ganar La Vuelta.
Y cuando le preguntaron directamente si se ve ganando la carrera, Mas volvió a mostrar la prudencia que le ha acompañado durante toda su trayectoria. Sonrió antes de responder con una frase que deja abierta la puerta a todo: "Paso palabra".