Enric Mas, tres grandes objetivos para confirmar su nueva dimensión en 2027

Ciclismo
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Enric Mas afrontará 2027 con un desafío diferente después de completar la mejor temporada de su carrera. El mallorquín conquistó la Vuelta a España y terminó segundo en Il Lombardia, dos resultados que han confirmado su capacidad para competir tanto en las grandes vueltas como en las clásicas más exigentes del calendario internacional. Ahora, el líder del Movistar Team tiene la oportunidad de dar un paso más y consolidarse entre los corredores más completos del pelotón.
Su segundo puesto en Lombardía, únicamente superado por el talento emergente de Paul Seixas, ha reforzado una idea que durante años quedó eclipsada por las críticas a sus resultados en las carreras de tres semanas. Mas no solo puede aspirar a disputar la clasificación general de una gran vuelta, sino que también dispone de argumentos para luchar por posiciones de honor en pruebas de un día. Su planificación para 2027 debería aprovechar precisamente esa versatilidad.
El calendario ideal del balear tendría tres grandes bloques competitivos: las clásicas de las Ardenas en primavera, una preparación veraniega orientada a la defensa de la Vuelta y un último tramo de temporada centrado en las grandes citas italianas. Tres objetivos distintos, pero conectados por una misma ambición: prolongar las buenas sensaciones de 2026 y convertir su madurez deportiva en una regularidad todavía mayor.
Con la Vuelta como prioridad absoluta, el reto de Mas consistirá en encontrar el equilibrio entre competir al máximo nivel durante todo el año y llegar fresco a las citas decisivas. El Movistar Team deberá diseñar una planificación que le permita explotar sus cualidades sin sobrecargarlo, especialmente después de demostrar que también puede brillar lejos de las carreras por etapas.

Tríptico de las Ardenas, primera prueba para medir su ambición

El primer gran bloque de la temporada debería concentrarse en el tríptico de las Ardenas, con Amstel Gold Race, Flecha Valona y Lieja-Bastoña-Lieja como referencias. Las tres carreras ofrecen oportunidades diferentes para un corredor que ha demostrado tener resistencia, capacidad escaladora y recursos para competir en finales exigentes. La primavera sería el momento ideal para comprobar hasta dónde puede llegar en este terreno.
La Amstel Gold Race parece, sobre el papel, la cita más complicada para sus características. Su sucesión de cotas y los movimientos tácticos pueden dificultar sus opciones frente a especialistas con mayor explosividad. Eso no significa que deba renunciar a ella, sino utilizarla como una oportunidad para ganar ritmo y comprobar su estado de forma frente a rivales de primer nivel.
La Flecha Valona debería representar una oportunidad más interesante. El Muro de Huy puede convertirse en territorio favorable para Mas si consigue anticiparse y atacar desde la base de la subida, evitando que la carrera se reduzca a una aceleración final. Su capacidad para sostener esfuerzos prolongados podría marcar diferencias si encuentra el momento adecuado para seleccionar el grupo.
La Lieja-Bastoña-Lieja completaría este primer bloque como una prueba imprescindible. Aunque ganar un monumento de semejante exigencia requiere reunir múltiples factores, el recorrido encaja con un corredor capaz de acumular desnivel y mantener un elevado nivel competitivo durante muchas horas. Además, disputar estas tres carreras le permitiría sumar kilómetros de calidad antes de orientar definitivamente su preparación hacia la Vuelta.
Enric Mas, estrella del ciclismo mundial
Enric Mas ganó la Vuelta a España 2026.

Un verano sin excesos con la Vuelta a España como prioridad

Después de las clásicas primaverales, Mas debería afrontar un periodo de competición más selectivo, olvidándose del Tour de Francia: eterno clavo en su calendario. La clave estaría en evitar una acumulación innecesaria de esfuerzos y concentrar la preparación en llegar a septiembre con las mejores garantías. Tras una temporada tan exigente como la de 2026, gestionar el descanso será tan importante como mantener el ritmo competitivo.
La Clásica de San Sebastián, prevista para el 31 de julio, aparece como una fecha especialmente relevante. Su recorrido exigente y su proximidad a la segunda parte de la temporada ofrecen un escenario ideal para recuperar sensaciones en competición y comprobar el estado de forma del mallorquín. No necesitaría convertir cada carrera en un objetivo prioritario, sino utilizar las citas seleccionadas para afinar su preparación.
A partir de ese momento, el calendario debería quedar subordinado a la Vuelta a España. El trabajo específico, la recuperación y la elección de las carreras previas tendrían que responder a una única meta: llegar a la salida con capacidad para soportar tres semanas de montaña, contrarreloj y desgaste acumulado. La experiencia adquirida en 2026 puede convertirse en una ventaja importante a la hora de gestionar la presión.
Defender el maillot rojo sería el gran desafío del año. Después de tantos intentos y varios podios, Mas ya sabe lo que supone conquistar la clasificación general. En 2027 tendrá que demostrar que puede repetirlo frente a una competencia que llegará preparada para arrebatarle el título. El Movistar Team deberá acompañarlo con una estructura sólida y una estrategia que permita aprovechar sus mejores jornadas sin comprometer su regularidad.

Las clásicas italianas, broche de temporada

La tercera parte del calendario debería reservarse para las clásicas italianas, con el Giro dell'Emilia e Il Lombardia como objetivos centrales. Mas ha demostrado que puede terminar el año en un nivel extraordinario y que su rendimiento en las carreras de un día merece tanta atención como sus resultados en las grandes vueltas. La clave estará en llegar a octubre con motivación y frescura suficientes.
El Giro dell'Emilia sería una primera oportunidad para medir sus piernas en un recorrido exigente y comprobar cómo responde después de la Vuelta. La carrera puede servirle para recuperar el ritmo de las clásicas y preparar el asalto a Lombardía, sin necesidad de alterar una planificación diseñada para alcanzar el pico de forma en el momento adecuado.
Il Lombardia ocuparía, una vez más, el lugar más destacado de este último bloque. Su segundo puesto de 2026, después de superar a Giulio Ciccone en la lucha por la segunda plaza, confirma que Mas puede competir con los mejores en uno de los monumentos más duros del calendario. Repetir una actuación semejante, o incluso aspirar a la victoria, sería una manera excepcional de cerrar el curso.
Tres bloques, tres desafíos y una misma conclusión: Enric Mas ya no necesita demostrar únicamente que puede luchar por una gran vuelta. Su temporada de 2026 ha abierto nuevas posibilidades y 2027 debería servir para explorarlas. La defensa de la Vuelta seguirá siendo la prioridad, pero las Ardenas y las clásicas italianas ofrecen al mallorquín la oportunidad de consolidar una dimensión competitiva mucho más amplia.

Las principales carreras en las que debe centrarse Enric Mas en 2027

Estas son las carreras que hemos incluido en la planificación de Enric Mas para 2027, ordenadas cronológicamente y divididas en los tres bloques de la temporada.
BloqueCarreraFecha en 2027
Primavera: ArdenasAmstel Gold Race18 de abril UCI
Flecha Valona21 de abril UCI
Lieja-Bastoña-Lieja25 de abril UCI
Verano: preparación para la VueltaClásica de San Sebastián31 de julio 
Vuelta a España4–26 de septiembre
Final de temporada: clásicas italianasGiro dell'Emilia2 de octubre
Il Lombardia9 de octubre
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