Las últimas cifras financieras de la UCI confirman una tendencia conocida. Los presupuestos de los equipos siguen al alza y los salarios de los ciclistas crecen a su estela, ensanchando aún más la brecha entre las grandes estructuras y las formaciones con recursos mucho más limitados.
Aunque el WorldTour masculino mantiene oficialmente 18 equipos, aunque no sean los mismos que en el trienio anterior, los cálculos de la UCI se basan en un grupo de 20 escuadras. El estudio incorpora dos ProTeams que, según la normativa vigente, tienen garantizada la presencia en todas las carreras WorldTour, incluidas las grandes vueltas y los Monumentos. Ampliar la muestra apenas altera la tendencia de fondo.
Con la estructura tradicional de 18 equipos, el presupuesto total pasó de 473 millones de euros en 2023 a 570 millones en 2025. Para 2026, con 20 equipos incluidos, el presupuesto agregado se proyecta en 663 millones. Esto eleva el presupuesto medio por equipo de 31,6 millones en 2025 a 33,1 millones en 2026.
Sin embargo, las medias ocultan disparidades internas notables. Según
La Gazzetta dello Sport, UAE Team Emirates XRG y Visma - Lease a Bike operan ya cerca de los 50 millones, mientras Lidl Trek, Red Bull - BORA - hansgrohe e INEOS Grenadiers se sitúan en torno a los 45 millones.
Un patrón similar se observa en el WorldTour femenino. El presupuesto total subió de 46 millones de euros en 2023 a 70 millones repartidos entre 15 equipos en 2025, y se espera otro aumento hasta 80 millones en 2026. Todo ello pese a que la máxima categoría femenina se reduce de 15 a 14 equipos.
¿Cuánto gastan los equipos en salarios?
Los salarios siguen siendo el principal coste. Las cifras de la UCI son importes brutos y distinguen entre ciclistas autónomos y asalariados, con estos últimos representando el 43 por ciento del pelotón del WorldTour masculino.
Para 2026, el salario medio de los ciclistas autónomos figura en 654.000 euros, frente a 636.000 en 2025 y 557.000 en 2023. Los asalariados promedian 384.000 euros, por 366.000 el año pasado y 300.000 en 2023. Muchos autónomos residen en Mónaco o Andorra y suelen ser líderes dentro de sus equipos, lo que ayuda a explicar las cifras más elevadas.
En la franja alta, los números son, lógicamente, muy superiores. Tadej Pogacar se mantiene como el ciclista mejor pagado del pelotón, con un salario estimado de 8 millones de euros anuales en UAE Team Emirates, sin contar primas ni patrocinios personales que, según se informa, elevaron su ingreso total a unos 12 millones esta temporada.
El fichaje adelantado de Remco Evenepoel por Red Bull - BORA - hansgrohe, un año antes de expirar su contrato con Soudal Quick-Step, se estima en unos 20 millones de euros al sumar la cláusula de rescisión y el acuerdo multianual.
Pogacar es el ciclista mejor pagado del mundo, y por motivos evidentes
Vaughters alza la voz
Estas dinámicas alimentan la preocupación por la estructura financiera del ciclismo y su sostenibilidad. En el
Domestique Hotseat Podcast, Jonathan Vaughters, CEO de EF Education–EasyPost, advirtió que el ciclismo opera cada vez más con un nivel de costes que sus ingresos no sostienen.
“Sin duda, el mayor incremento de costes en el ciclismo está en los salarios de los corredores y en todo lo periférico, la ciencia del deporte y demás apoyos que lo acompañan.”
Vaughters añadió que el poder de gasto de las escuadras más ricas inevitablemente contamina el mercado. “Un equipo como UAE… gastaremos lo que haga falta para ganar todo. Eso se va a desbordar hacia el resto del mercado. Va a inflarlo todo.”
También subrayó la dependencia del ciclismo respecto al patrocinio, un problema que no es nuevo. “Estamos intentando mantener a flote todo el barco solo con patrocinio porque esas otras fuentes de ingresos no existen”, dijo Vaughters. “No tenemos merchandising colectivo. Los equipos no reciben nada de los derechos audiovisuales.”