La nominación de
Lidl-Trek para el
Tour de Francia 2026 es la encarnación de la ambición del equipo a corto plazo. Aunque el foco principal está en firmar una general sólida con Juan Ayuso o Mattias Skjelmose,
Mads Pedersen tendrá igualmente una misión importante.
Llega a la carrera como ganador de la clasificación por puntos tanto en el Giro de Italia como en la Vuelta a España, y el danés se embarca en la búsqueda de completar su colección de maillots preciados.
Sin embargo, no será un reto sencillo frente a algunos de los hombres más rápidos del mundo, como Tim Merlier, Jasper Philipsen u Olav Kooij. Pese a todas sus cualidades, Pedersen no puede aspirar de forma realista a batirlos en un pulso de pura potencia al esprint.
De hecho, el plan de Pedersen para asegurar el maillot verde no gira en torno a los esprints masivos, sino que se inclina por una estrategia más “a lo Peter Sagan”, que mezcla regularidad, versatilidad y capacidad de adaptación para superar a los velocistas puros.
Listo para el desafío
Mads no ha tenido un año fluido, con varios contratiempos, incluido renunciar al Baloise Belgium Tour, pero ahora las sensaciones son buenas, insiste el ex campeón del mundo en un
avance del equipo. Pese a un desenlace decepcionante en los Campeonatos de Dinamarca, donde Pedersen terminó 5.º en la contrarreloj y 7.º en la prueba en línea.
“Las sensaciones son bastante buenas, especialmente ahora tras el Nacional. Fue agradable volver a colocar los dorsales y regresar a las carreras. Ha pasado mucho tiempo, así que siempre viene bien comprobar cómo se siente cuando los demás también están en el pelotón y forzando los límites.”
“El objetivo principal para el Tour es ganar una etapa, y luego intentaremos pelear también por el maillot verde, aunque el nuevo sistema de puntos no nos favorezca. Pero nada es imposible, y ya hemos visto a otros corredores conseguirlo cuando no lo esperábamos, así que aceptamos el reto y creemos que podemos hacerlo.”
Mads Pedersen antes de París-Roubaix 2026
El citado sistema de puntos definitivamente no juega a favor de Mads, con 50 puntos para los ganadores de esprints masivos, mientras que las etapas “mixtas” y los sprints intermedios otorgan solo 30 y/o 20 puntos, respectivamente. Si uno de los sprinters de referencia encadena victorias, Pedersen podría verse en una desventaja insalvable.
El director deportivo Steven de Jongh confía en que Mads pueda rendir al nivel esperado durante las próximas tres semanas: “Irá a por el verde y casi no necesita presentación. Es muy fuerte y competitivo en los esprints, y hasta en jornadas en las que normalmente se quedan los sprinters, él puede sobrevivir.”
En lo que va de 2026, Pedersen aún no ha ganado. Su ocasión más cercana llegó hace un mes en las Boucles de la Mayenne, donde fue batido al esprint en la última etapa por Olav Kooij, uno de sus rivales para la inminente Grande Boucle.
Más allá de los numerosos reveses, la temporada de Pedersen no es un fracaso gracias a un bloque de Clásicas sólido que vio al danés firmar 4.º en Milán-San Remo, 5.º en el Tour de Flandes y 7.º en Paris-Roubaix.