Laurence Pithie fue una de las revelaciones más destacadas de la pasada campaña de primavera, con un estilo de carrera agresivo que le permitió lograr un meritorio 7.º puesto en la París-Roubaix. Para la presente temporada, el ciclista neozelandés se ha unido al ambicioso proyecto de Red Bull - BORA - hansgrohe, cuya escuadra de clásicas apunta a convertirse en los herederos del legendario Wolfpack. Con esta estructura, el neozelandés aspira a consolidarse como líder dentro del pelotón.
A diferencia de temporadas anteriores, Pithie comenzó su campaña europea más tarde, una decisión que forma parte de su plan de preparación para llegar en plena forma a las carreras clave. "Me perdí el Opening Weekend, pero al final solo fueron dos carreras, ¿no? No hay mucho tiempo en invierno, así que tienes que elegir y marcar todas las casillas", explicó en una entrevista con In de Leiderstrui.
Hasta el momento, el joven bloque de clásicas de Red Bull - BORA - hansgrohe no ha logrado destacar plenamente, pero Pithie confía en que los resultados llegarán pronto. "Somos un grupo joven y nos llevamos bien. El ambiente es bueno, así que debería funcionar de forma natural cuando empecemos a correr", aseguró.
El hombre de 22 años cree firmemente que la calidad acaba imponiéndose. "Tenemos un equipo muy fuerte, con muchas cartas que jugar. Si no tienes un líder claro como Van der Poel o alguien que haya ganado mucho, entonces tienes que correr de manera más abierta. Si llegamos con varias opciones a la final, tendremos una buena oportunidad", reflexionó.
Según Pithie, la clave del éxito estará en la comunicación dentro del equipo. "Tenemos que ser honestos sobre cómo nos sentimos y hablar entre nosotros sobre quién está en mejor forma. También contamos con un gran equipo técnico que nos ayuda. Todo saldrá bien".
La temporada no ha sido sencilla para Pithie, quien ha sufrido varios contratiempos: una caída en la Cipressa durante la Milán-Sanremo, dos pinchazos en la E3 Saxo Classic y la pérdida de un parcial clave en la Gent-Wevelgem. Sin embargo, su confianza sigue intacta.
"Estoy mejor que nunca, sin duda. He dado un paso adelante con cambios importantes en mi entrenamiento, nutrición y rendimiento. Eso me da confianza. Mi preparación ha sido completamente distinta a la de otros años. Antes viajaba a Europa pronto para competir, pero esta vez pasé un tiempo en Nueva Zelanda tras el bloque australiano y luego realicé tres semanas de entrenamientos en altitud en Tenerife. He trabajado mucho y estoy listo".
Sobre su estrategia para Flandes y Roubaix, Pithie mantiene la cautela. "No creo que ataque tanto como el año pasado, aunque nunca se sabe en estas clásicas locas. Hay que estar preparado para todo cuando se presenta la oportunidad", concluyó.