El Mundial de Montréal favorece a los escaladores, aunque algunos clasicómanos podrían tener piernas para entrar en la lucha por la victoria. ¿Es Mathieu van der Poel uno de ellos? Rúben Silva y Gavin Quinn han debatido la cuestión en el Podcast de CyclingUpToDate.
“Miro a la selección neerlandesa de Mathieu van der Poel y veo un equipo básicamente para ayudarle al menos a llegar al circuito. Y a partir de ahí, no mucho más si el ritmo es increíblemente alto”, opina Quinn.
Van der Poel será uno de los pocos líderes indiscutibles entre las grandes selecciones. Estará arropado por Daan Hoole, Bart Lemmen, Tim van Dijke, Bauke Mollema, Pascal Eenkhoorn, Menno Huising y Mathijs Paaschens.
La selección neerlandesa reúne varios rodadores que previsiblemente buscarán la escapada del día, mientras que solo Bart Lemmen apunta a resistir más lejos cuando empiecen los ataques en el pelotón. Pero el propio van der Poel podría ser de los que intente moverse pronto.
“Creo que, si traza un plan para ganar, piensa en un ataque súper temprano, esperando que otros se le unan o que se le sumen más tarde. Porque me dejó alucinado su actuación en la etapa 5 de Luxemburgo, siendo sincero”.
Van der Poel ganó la primera y la última etapa del reciente Tour de Luxembourg, ante un nivel distinto, pero firmó un triunfo asombroso en la jornada final, cuando lanzó una fuga en solitario a 175 kilómetros de meta y la mantuvo hasta la línea.
¿La carrera es simplemente demasiado dura para van der Poel?
La forma del excampeón del mundo no ofrece dudas. Otra cosa es si el recorrido será demasiado exigente para él al final. 273 kilómetros, 3600 metros de desnivel, concentrados en los últimos 160 tras un inicio de 100 kilómetros llanos.
El trazado incluye 12 vueltas a un circuito con la ascensión al Mount Royal (1,7 km al 7%), que no excluye a un clasicómano potente como van der Poel, pero obliga a gestionar varias subidas —y cotas intermedias— a un ritmo constante para no explosionar antes de tiempo.
La ausencia de Tadej Pogacar debería rebajar la dureza y mejorar sus opciones, aunque es imposible medir cuánto.
“Es complicado. Van der Poel es un corredor increíble, pero hay demasiadas subidas sostenidas durante el día y no creo que, si espera a las dos últimas vueltas, vaya a tener la misma explosividad”, argumentó Rúben Silva.
Ve muy probable un ataque temprano, pero que terminaría en el mismo punto. “Puede tener muy buena pinta, pero acabará volviéndose un esfuerzo sostenido, y cuesta ver a van der Poel ganar. Creo que el circuito es simplemente demasiado difícil para él”.
La fortuna táctica, condición necesaria para que gane van der Poel
Quizá el escenario ideal para el neerlandés, y el único que podría llevarle al triunfo, lo comparten ambos: un movimiento de van der Poel junto a otros puncheurs como Ben Healy o Quinn Simmons, capaces de rodar a alta velocidad todo el recorrido, evitando un cara a cara contra escaladores que llegarían más frescos al final.
Como resumió Gavin Quinn: “Necesita que entren en el corte corredores similares y que le alcancen, o que él se una a ellos. Y, para que funcione, necesitan al menos tres o cuatro con motores serios”.