El Juzgado de lo Penal número 1 de Cáceres ha condenado a
Marcos Maynar Mariño e Ignacio Bartolomé Sánchez por un delito de tráfico de medicamentos no autorizados relacionados con el suministro de sustancias a deportistas, principalmente ciclistas y nadadores en la llamada
Operación Ilex. Eso sí, absuelve al médico y
Vicente Belda de dopaje deportivo.
Miguel Ángel López sale muy bien parado.
La sentencia, adelantada por
Marca, impone a Marcos Maynar una pena de dos años de prisión, una multa de 2.700 euros y 21 meses de inhabilitación para actividades relacionadas con el entrenamiento deportivo o la medicina. Por su parte, Ignacio Bartolomé fue condenado a nueve meses de prisión, una multa de 2.100 euros y nueve meses de inhabilitación.
El juzgado considera probado que ambos distribuían cápsulas y comprimidos en bolsas transparentes con etiquetas manuscritas como “café”, “fuerza” y “lactato”. Según la resolución, los deportistas contactaban con ellos en Cáceres, realizaban pruebas fisiológicas y posteriormente recibían las sustancias creyendo que se trataba de suplementos alimenticios.
La sentencia concluye que las cápsulas identificadas como “lactato” contenían una sustancia compatible con ácido dicloroacético (DCA), cuya distribución no está autorizada en España. El fallo judicial señala que el DCA puede reducir el lactato acumulado durante el ejercicio, aunque también puede provocar riesgos para la salud como neurotoxicidad, hepatotoxicidad y posible carcinogenicidad.
Asimismo, quedó acreditado el envío y suministro de “Actovegin Forte”, un medicamento biológico derivado de sangre de ternera y no autorizado en España.
Durante la investigación, la Guardia Civil interceptó varios envíos postales, entre ellos uno dirigido al ciclista colombiano
Miguel Ángel López, entonces corredor del Astana, que contenía cápsulas de “lactato” y comprimidos de “Actovegin Forte”. Otros paquetes interceptados estaban dirigidos a Garikoitz Bravo Oyarvide y Vicente Belda Vicedo.
La sentencia también recoge la absolución de Vicente Belda y Raúl Bernal Vigo respecto a las acusaciones más graves, al no considerarse probado que distribuyeran sustancias ni que conocieran plenamente su composición.
El laboratorio de Fisiología del Ejercicio de la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Extremadura aparece señalado como uno de los principales centros de la investigación desarrollada por la Guardia Civil y la UCO. Las pesquisas incluyeron interceptación de paquetes, análisis de laboratorio y escuchas telefónicas, cuya validez fue respaldada por el juzgado.
Miguel Ángel López, en su última etapa como profesional antes de ser sancionado.
Durante el proceso declararon numerosos ciclistas y nadadores, cuyos testimonios coincidieron en haber recibido cápsulas identificadas como “café”, “fuerza” y “lactato” tras someterse a pruebas fisiológicas. La sentencia otorga especial validez a los informes de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, que identificaron las sustancias distribuidas.
El juez aclara que no se demostró que los deportistas sufrieran daños físicos concretos, aunque considera suficiente el riesgo generado para la salud pública por la distribución de medicamentos no autorizados.
Miguel Ángel López y la menotropina
La resolución también señala que no quedó probado que la menotropina enviada en 2022 estuviera relacionada con problemas físicos o con el abandono de Miguel Ángel López en el Giro de Italia de 2022.
Además de las condenas por tráfico de medicamentos no autorizados, la sentencia absuelve a Marcos Maynar, Vicente Belda y Raúl Bernal del delito de dopaje deportivo.