Tras dos podios consecutivos,
Leonie Bentveld se ha proclamado
campeona del mundo sub-23 de ciclocross en Hulst. La neerlandesa dio una lección de técnica para dominar un circuito donde los descensos fueron decisivos.
La carrera arrancó con Fleur Moors al frente y muy pronto se formó un grupo líder en un trazado marcado por las subidas y bajadas de los taludes junto a las láminas de agua de Hulst.
Pronto quedó claro que las medallas se disputarían entre Moors, a la que se sumaron Viktória Chladonová, Célia Gery y
Leonie Bentveld. Al finalizar la segunda vuelta, Chladonová abrió hueco sobre el resto y solo Bentveld consiguió cerrarlo más tarde, evidenciando una superioridad técnica sobre sus rivales.
Esa precisión fue el arma de Bentveld para doblegar a la eslovaca: en la última vuelta lanzó un ataque demoledor en el descenso, abrió una brecha y la amplió hasta enfundarse el maillot arcoíris. Chladonová fue segunda y el bronce se lo llevó Célia Gery.