Lo que parecía una jornada diseñada para oportunistas terminó convirtiéndose en un auténtico espectáculo de la clasificación general. En la novena etapa de la
Vuelta a España 2025,
Jonas Vingegaard rompió los pronósticos con un ataque en solitario en la subida a Valdezcaray, una ofensiva que dejó a sus rivales a contrapié y evidenció incluso un inusual error de cálculo del doble campeón del Tour de Francia.
El momento de la decisión
"El momento en el que puse a mi equipo al frente en la última subida fue cuando decidimos hacer de hoy una batalla por la clasificación general",
explicó el danés tras cruzar la meta.
Confiado en sus sensaciones, pidió a sus compañeros que apretaran el ritmo: "Me he sentido muy bien todo el día, les he preguntado si podían acelerar, lo han hecho y lo he intentado. Ha sido un trabajo de equipo increíble y estoy muy contento de haber podido rematarlo. No podría haberlo hecho sin ellos".
El
Visma - Lease a Bike cambió así el guion de una etapa que hasta entonces estaba bajo el control de Lidl-Trek, cuya estrategia parecía orientada a dar opciones a Giulio Ciccone.
Un ataque prematuro
Al inicio de los 13,3 km de ascensión, Matteo Jorgenson preparó el terreno y Vingegaard lanzó su ofensiva a poco más de 10 km de la cima. Sin embargo, el propio danés reconoció su fallo de cálculo:
"Para ser sincero, quizá no hice bien los deberes. Pensaba que estaba más cerca de la meta cuando ataqué y luego me sorprendió ver la pancarta de 10 km para el final. Tenía un hueco y tenía que seguir".
Detrás, Joao Almeida y Tom Pidcock encabezaron una persecución controlada. El portugués llegó a reducir la diferencia a siete segundos, pero la respuesta de Vingegaard fue contundente: aumentó el ritmo y volvió a distanciarse, demostrando una vez más su capacidad para sostener esfuerzos en el límite.
En la línea de meta, el danés se llevó la victoria y abrió tiempo respecto a la mayoría de sus rivales, con la excepción de Almeida y Pidcock, que completaron el podio.
Por su parte, Torstein Traeen, aislado y superado en la subida final, defendió como pudo el maillot rojo, que mantiene por un margen de apenas 37 segundos, una ventaja cada vez más frágil.
Torstein Traeen mantiene el liderato de la Vuelta a España 2025 tras 9 etapas
Más que una etapa, una declaración
Aunque Vingegaard insistió en que no perseguía vestirse de líder, sus palabras dejaron matices:
"No perseguía necesariamente el maillot rojo. Se trataba más bien de ganar la etapa y abrir hueco con mis rivales".
El mensaje, sin embargo, quedó claro en la carretera: el danés ha dejado atrás la cautela y ha pasado a la ofensiva. Su ataque, aunque no perfectamente planificado, fue un recordatorio de lo que ocurre cuando sus instintos toman el control.
La Vuelta entra en su jornada de descanso con el Visma en posición de fuerza, Vingegaard en plena forma y el resto de aspirantes obligados a replantearse sus estrategias. Antes de la 10ª etapa, todos tendrán que hacer los deberes… esta vez, a conciencia.