El ciclismo español está de luto tras conocerse el fallecimiento de Ángel Arroyo, una de las grandes figuras de este deporte en España y uno de los corredores más importantes de la historia del equipo. El conjunto ha comunicado la triste noticia y ha recordado especialmente el papel que tuvo el ciclista en uno de los momentos más destacados de su historia.
Arroyo fue un corredor fabuloso y uno de los mejores escaladores de su generación. Su nombre quedó ligado para siempre al Tour de Francia, prueba en la que consiguió terminar segundo de la clasificación general en 1983. Aquel resultado tuvo además un significado especial para su equipo, ya que supuso la primera presencia de la formación en el podio de la ronda francesa.
“Ha fallecido Ángel Arroyo, leyenda del ciclismo español y uno de los grandes corredores de nuestro equipo. Con él, en 1983, pisamos por primera vez el podio del Tour de Francia”, señaló
Movistar Team en su mensaje de despedida.
La trayectoria de Arroyo estuvo marcada por su capacidad como escalador y por sus actuaciones en las grandes vueltas. En el Tour de Francia consiguió dos victorias de etapa, ambas en años consecutivos. El español se impuso en una jornada de la edición de 1983 y volvió a ganar una etapa en 1984.
Su rendimiento en la ronda francesa fue especialmente destacado en 1983. Además de conseguir una victoria de etapa, Arroyo terminó segundo en la clasificación general, un resultado que le permitió convertirse en el primer corredor de su equipo en subir al podio final del Tour.
El ciclista español también estuvo cerca de volver a conseguir el triunfo en otras jornadas de la carrera francesa. En total, terminó tres veces segundo de etapa en el Tour, con dos de esas posiciones de honor correspondientes a 1983 y otra a 1984.
Una figura muy destacada en España
Arroyo dejó igualmente una importante huella en las carreras españolas. En 1981 consiguió la clasificación general de la Vuelta a Asturias, mientras que dos años antes, en 1979, había conquistado la general de la Vuelta a los Valles Mineros.
Precisamente en esta última prueba llegó a acumular cuatro victorias de etapa a lo largo de su carrera, en las ediciones de 1979, 1982 y 1984. También consiguió dos triunfos parciales en la Vuelta a Aragón, en 1984 y 1987.
Entre sus victorias destacan además la Subida a Arrate de 1982 y la Clásica a los Puertos de 1980, resultados que reflejan su condición de escalador y su capacidad para destacar en recorridos exigentes.
La trayectoria de Arroyo se prolongó con grandes resultados incluso en los últimos años de su carrera. En 1987 terminó segundo en la clasificación general de la Volta Ciclista a Catalunya y también fue segundo en la Clásica Ciclista San Sebastián.
Su palmarés refleja así la regularidad que mantuvo durante varios años en algunas de las principales pruebas del calendario. Además de sus triunfos, acumuló numerosas posiciones de honor y se consolidó como uno de los grandes escaladores españoles de su época.
El ciclismo español pierde ahora a una de sus figuras históricas. Ángel Arroyo deja tras de sí un palmarés marcado especialmente por sus dos victorias de etapa en el Tour, su segundo puesto en la general de 1983 y aquel histórico primer podio de su equipo en la ronda francesa.
Desde CiclismoAlDía queremos enviarle nuestro más sentido pésame a todos los familiares y seres queridos de Ángel Arroyo. DEP.