Valtteri Bottas vuelve a demostrar que su
pasión por el ciclismo va mucho más allá de una simple afición. El piloto finlandés, actualmente en las filas de Cadillac en Fórmula 1, ha decidido afrontar un particular reto entre dos Grandes Premios: recorrer en bicicleta los casi 400 kilómetros que separan Sepang, en Malasia, de Singapur.
En lugar de realizar el trayecto en coche, que apenas requeriría unas cuatro o cinco horas, Bottas ha optado por subirse a su bicicleta y completar el recorrido por etapas. El objetivo es llegar a Singapur a tiempo para cumplir con los compromisos oficiales de la Fórmula 1.
El finlandés ya ha comenzado el desafío y ha compartido sus progresos a través de Strava. En la primera jornada recorrió 56,6 kilómetros entre el aeropuerto internacional de Kuala Lumpur y Port Dickson, empleando 2 horas y 8 minutos.
Bottas tiene previsto completar el reto antes del jueves 8 de octubre, fecha en la que deberá estar en Singapur para participar en los actos con la prensa previos al Gran Premio. Una nueva muestra de la particular relación del piloto con la bicicleta.
Un piloto con ADN ciclista
La aventura no resulta especialmente sorprendente teniendo en cuenta el historial de Bottas sobre dos ruedas. El piloto de Cadillac lleva varios años compitiendo en gravel y ha participado incluso en pruebas organizadas bajo el paraguas de la UCI. Su afición le llevó hasta el Mundial de gravel de Lovaina en 2024, donde terminó en la posición 133 de la categoría de 35 a 39 años.
Un año antes ya había conseguido clasificarse para el Mundial gracias a su sexto puesto en la Swartberg 100, una exigente prueba disputada en Sudáfrica. También participó en el Campeonato de Europa de gravel de 2023, demostrando que su interés por esta disciplina va mucho más allá de entrenamientos ocasionales.
Ahora, Bottas ha decidido trasladar esa pasión a su particular viaje entre Grandes Premios. El recorrido desde Sepang hasta Singapur supone un desafío considerable, especialmente teniendo en cuenta que debe compaginarlo con su actividad como piloto profesional y llegar a tiempo para sus obligaciones con la Fórmula 1.
Su preparación física también incluye
otros retos de resistencia. En 2024 completó un particular Ironman en Finlandia, aunque en unas condiciones muy diferentes a las de una competición convencional: nadó en una piscina, utilizó una bicicleta estática y completó el maratón sobre una cinta de correr. En total, necesitó algo más de diez horas para completar el desafío.
Ahora el objetivo es mucho más sencillo sobre el papel, pero igualmente llamativo: casi 400 kilómetros de bicicleta para conectar dos Grandes Premios. Bottas vuelve a demostrar así que, cuando termina la actividad en el circuito, las dos ruedas siguen formando una parte importante de su vida.