Juan Ayuso, contra las cuerdas en Guangxi: el español se juega su credibilidad tras una temporada para olvidar

Ciclismo
Juan Ayuso, estrella española de Lidl-Trek
Juan Ayuso afronta el Tour de Guangxi 2026 con una oportunidad para cerrar la temporada con una victoria que alivie las dudas generadas durante su primer año en Lidl-Trek. El español lidera la apuesta del equipo estadounidense en la ronda china, pero tendrá que responder en una carrera con varios aspirantes capaces de aprovechar cualquier debilidad en los momentos decisivos.
La tercera etapa, con final en Bama, y la sexta y última, que concluirá en Nongla, aparecen como las dos jornadas fundamentales para decidir la clasificación general. La media montaña y los cambios de ritmo pondrán a prueba su capacidad para seleccionar la carrera, mientras que las rampas finales de Nongla pueden convertir la última jornada en un examen definitivo.
El problema para Ayuso no se limita a la calidad de sus rivales. Su discreto final de temporada, con la decimotercera posición en el Mundial de Montréal, lejos del oro, y el abandono en el Campeonato de Europa, ha alimentado las dudas sobre su estado de forma. El virus que habría condicionado su participación en los Europeos ofrece contexto a sus dificultades, pero no elimina la necesidad de recuperar sensaciones.
A sus 24 años, el español conserva margen para reconducir su trayectoria. Sin embargo, el fichaje por Lidl-Trek, acompañado de unas expectativas muy elevadas y una importante inversión económica, aumenta la presión. Guangxi puede ayudarle a cerrar el curso con una alegría, aunque varios factores amenazan con convertir esa oportunidad en otra fuente de frustración.

Pidcock y Widar, dos amenazas para un Ayuso bajo presión

Tom Pidcock aparece entre los rivales más peligrosos para el español. El británico de Pinarello-Q36.5 llega después de terminar sexto en Il Lombardia y cuenta con una capacidad explosiva que encaja con las características de las ascensiones decisivas de Guangxi. Si la carrera se resuelve mediante aceleraciones cortas, puede obligar a Ayuso a responder constantemente.
La tercera etapa, con 1.794 metros de desnivel acumulado, ofrece un terreno apropiado para que Pidcock pruebe a sus adversarios. Ayuso tendrá que decidir si sigue cada movimiento o espera a los kilómetros finales, una elección que puede resultar determinante para no gastar energías innecesariamente antes de Nongla.
Jarno Widar constituye otra amenaza. El joven belga llega después de ganar la Tre Valli Varesine y afronta la ronda china con la confianza que proporciona una victoria reciente. Sus condiciones para la montaña le permiten aspirar a un papel protagonista si consigue mantenerse cerca de los mejores durante las primeras jornadas.
La combinación de explosividad, confianza y capacidad para atacar puede complicar los planes de Ayuso. Si Pidcock y Widar consiguen endurecer la carrera antes de la última etapa, el español podría verse obligado a gastar fuerzas en defensa en lugar de imponer su propio ritmo.
Eulálio con la maglia bianca en Roma, tras ganar la clasificación de los jóvenes del Giro d'Italia
Eulálio con la maglia bianca en Roma, tras ganar la clasificación de los jóvenes del Giro d'Italia 

 Vauquelin y Eulálio pueden aprovechar cualquier debilidad

Kévin Vauquelin llega con argumentos para disputar la general después de conquistar el Giro d'Abruzzo en septiembre. El francés de Netcompany INEOS ha demostrado que puede rendir en carreras por etapas y cuenta con recursos para aprovechar una clasificación ajustada. Su regularidad será un factor que Ayuso deberá vigilar.
La subida final a Nongla puede favorecer a Vauquelin si llega a la última jornada con opciones intactas. En una ascensión relativamente corta, pero con rampas exigentes, un movimiento bien calculado puede abrir diferencias importantes. Ayuso no podrá limitarse a vigilar a los corredores más mediáticos.
Afonso Eulálio, por su parte, representa una amenaza desde el terreno de la montaña. El portugués de Bahrain Victorious puede beneficiarse de una carrera desgastante y de cualquier desfallecimiento entre los favoritos. No necesita ser el principal candidato para convertirse en un problema si consigue llegar a la última subida con libertad para atacar.
El peligro para el español reside precisamente en la variedad de perfiles que encontrará enfrente. Mientras algunos rivales pueden buscar diferencias mediante cambios de ritmo, otros estarán pendientes de conservar fuerzas y aprovechar la oportunidad en Nongla. Ayuso necesitará controlar los movimientos sin quedar atrapado en una estrategia defensiva que le impida disputar la victoria.

Paul Double conoce la fórmula para ganar en Nongla

El vigente campeón, Paul Double, es otro nombre que Ayuso no puede pasar por alto. El británico de Jayco-AlUla ya conquistó el Tour de Guangxi en 2025 después de marcar diferencias en la subida a Nongla. Su experiencia en el desenlace puede darle una referencia importante para volver a pelear por la clasificación general.
Double conoce las características de una llegada que puede castigar cualquier error de colocación o una aceleración tardía. El último kilómetro supera el 14% de pendiente, una exigencia que obliga a medir el esfuerzo y encontrar el momento adecuado para atacar. En ese escenario, la experiencia acumulada puede convertirse en una ventaja.
La sexta etapa presenta 1.976 metros de desnivel y una dificultad concentrada en su tramo final. Si la carrera llega abierta a Nongla, Double podrá aprovechar el conocimiento del recorrido para buscar diferencias. Ayuso, por su parte, tendrá que evitar que el británico vuelva a resolver la general con un movimiento similar al del año anterior.
La presión también jugará su papel. Mientras Double puede apoyarse en el precedente de su victoria, el español necesita transformar sus condiciones en un resultado que justifique las expectativas depositadas en él. Si llega a la última ascensión sin ventaja y con varios rivales todavía fuertes, la carrera puede complicarse mucho más de lo previsto.
Juan Ayuso, durante el Mundial de Montréal
Juan Ayuso, durante el Mundial de Montréal

La gran incógnita: el fondo físico de Ayuso

Más allá de los nombres propios, la principal incógnita está en la capacidad de Ayuso para sostener su rendimiento cuando se acumulan los esfuerzos. Llevo tiempo defendiendo que el español debería revisar su apuesta por las grandes vueltas: "Juan Ayuso no es un ciclista de fondo", eso mismo sotenía en el pódcast de CiclismoAlDía, al señalar sus dificultades en las terceras semanas.
El séptimo puesto en el Tour de Francia no cumplió las expectativas generadas por su fichaje por Lidl-Trek. Después, el Mundial y los Europeos dejaron un cierre de temporada irregular. Aunque los problemas físicos ayudan a contextualizar parte de ese rendimiento, Guangxi exigirá comprobar si ha recuperado la capacidad para competir al máximo nivel.
La ronda china, con seis etapas, no exige la resistencia de una gran vuelta de tres semanas, pero sí obliga a administrar las fuerzas y responder en jornadas consecutivas. Ayuso tendrá que aprovechar la tercera etapa para seleccionar la carrera y llegar a Nongla en condiciones de disputar la victoria, sin dejar que sus rivales marquen siempre el ritmo.
Con 24 años, todavía está a tiempo de redefinir sus objetivos y encontrar los escenarios donde pueda explotar sus mejores virtudes. Guangxi representa una oportunidad para recuperar confianza, aunque también puede evidenciar que la presión por demostrar su condición de líder le está pesando. Si Pidcock, Widar, Vauquelin, Eulálio o Double consiguen llevar la carrera a su terreno, el español tendrá que demostrar que puede responder cuando más importa.
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