Héctor Álvarez se marcha del Mundial con dos medallas, pero no está satisfecho: “Quiero ese arcoíris”

Ciclismo
viernes, 25 septiembre 2026 en 20:05
Héctor Álvarez, futura estrella
Héctor Álvarez se proclamó subcampeón del mundo en la prueba en ruta Sub 23 del Mundial de Montréal 2026. El español cruzó la línea de meta en segunda posición, por detrás de Ashlin Barry, después de una carrera en la que partía como uno de los grandes favoritos al oro y en la que la selección española no consiguió cerrar la diferencia con el estadounidense.
La plata supone, en cualquier caso, un resultado de enorme valor para Álvarez, que ya había conseguido el bronce en la contrarreloj Sub 23 disputada días atrás. De esta manera, el corredor español abandona Canadá con dos medallas mundialistas, aunque con la sensación de que el gran objetivo que perseguía, el maillot arcoíris, tendrá que esperar.
“Tengo que estar contento. Creo que llegué a este Mundial con un objetivo: ser campeón del mundo, ya fuera en la contrarreloj o en la prueba en ruta. Pero sí, creo que no fue suficiente. Hice todo lo que pude”, explicó Álvarez después de la carrera.
La decepción era evidente en el rostro del español después de cruzar la línea de meta. Álvarez había llegado a Montréal con la ambición de luchar por el título y finalmente se marcha con una plata y un bronce, sus primeras medallas en un Mundial después de varios años quedándose cerca de los puestos de honor.
“No fue suficiente, pero tengo que estar contento. Ahora tengo dos medallas en casa. Llevaba años buscándolo; siempre me quedaba muy cerca de las medallas. No tenía ninguna y ahora tengo dos”, reconoció.
El corredor del Lidl-Trek no oculta, sin embargo, que el objetivo sigue siendo conquistar el maillot arcoíris. La plata no cambia esa ambición.
“Es verdad que quiero ese maillot, que es algo que persigo constantemente, pero debo estar feliz”, señaló.
Álvarez también quiso compartir el mérito con Markel, así como con todo el equipo Lidl-Trek, que le ha acompañado durante el camino hacia este Mundial.
“Quiero dar las gracias, especialmente a Markel. Todo el equipo Lidl-Trek me apoya, pero tanto Markel como yo perseguíamos mucho este objetivo. Pasamos por momentos difíciles, luchamos, discutimos bastante... pero ahora le veo y estamos realmente orgullosos de lo que hemos logrado”, explicó.
Pese a la frustración por no haber conseguido el oro, Álvarez dejó claro que la ambición no cambia después de esta carrera. El maillot arcoíris seguirá siendo el gran objetivo.
“Seguimos teniendo como objetivo principal ser campeones del mundo, así que lo intentaremos una y otra vez hasta conseguirlo”, afirmó.
El español tuvo que conformarse con perseguir desde el grupo a un Ashlin Barry que consiguió abrir una diferencia considerable. La cuestión era si la selección española y el resto de favoritos habían cometido algún error al permitir que esa fuga adquiriese tanta ventaja.
Ashlin Barry.
Ashlin Barry ganó el Mundial Sub 23 de Montréal.

Héctor Álvarez: “Tal vez esperamos demasiado”

Álvarez no quiso atribuir la derrota a un único factor. El corredor español reconoció que Barry estuvo muy fuerte, pero también explicó que el grupo de perseguidores llegó a un punto en el que todos estaban dando el máximo.
“No lo sé. Creo que él estuvo fortísimo hoy, pero por detrás íbamos al límite; todos estábamos totalmente comprometidos con la persecución”, explicó.
La selección española sí llegó a plantearse que la situación podía cambiar cuando quedaban cinco vueltas para el final, aunque el objetivo siguió siendo alcanzar al corredor que marchaba por delante.
“Es cierto que, a falta de cinco vueltas, quizá empezamos a pensar en las medallas, pero aun así estábamos volcados en intentar alcanzarle”, señaló.
El problema fue que el tiempo perdido durante las primeras fases de la fuga terminó siendo demasiado. Cuando los principales favoritos decidieron asumir la responsabilidad, ya no quedaba suficiente margen para cerrar la diferencia.
“No lo conseguimos, así que creo que nos quedamos cortos; no bastó”, reconoció Álvarez.

La fuga tomó demasiado margen

El español explicó que el grupo no percibió inicialmente la verdadera dimensión del peligro. La fuga se había formado muy pronto y, en un circuito como el de Montréal, asumir el desgaste de perseguir también tenía un coste importante.
“Cuando la diferencia rondaba los dos minutos, en el grupo no percibíamos el peligro, porque era una fuga temprana”, relató.
Además, la dinámica del grupo dificultó que alguien tomase la responsabilidad de manera inmediata. Rodar a rueda permitía ahorrar una cantidad importante de energía, mientras que ponerse a tirar significaba asumir todo el desgaste.
“Nadie quería asumir la responsabilidad porque, en este circuito, ir a rueda supone un gran ahorro de energía, pero nadie quería tomar la decisión de tirar”, explicó.
Finalmente, los corredores más fuertes tuvieron que ponerse al frente para intentar reducir la diferencia, pero para entonces la reacción ya no fue suficiente.
“Cuando fuimos —los más fuertes—, no fue suficiente; así que creo que tal vez esperamos demasiado”, concluyó Héctor Álvarez.
La plata mundialista y el bronce en la contrarreloj convierten el Mundial de Montréal en el mejor botín de Álvarez hasta la fecha en unos Campeonatos del Mundo, aunque el propio corredor ya ha dejado claro que su ambición no termina aquí: el maillot arcoíris seguirá siendo el objetivo.
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