El recorrido del
Tour de Francia de 2027 ha abierto
el debate sobre el equilibrio entre la contrarreloj y la montaña. La próxima edición de la Grande Boucle incluirá más kilómetros contra el crono que en los últimos quince años, una apuesta que ha despertado interrogantes sobre si la organización pretende limitar el dominio de Tadej Pogačar.
Christian Prudhomme, director de la carrera, ha rechazado esa interpretación y defiende que el trazado responde a la evolución del ciclismo actual. Su argumento se apoya en una época en la que las diferencias entre especialistas de la contrarreloj y escaladores eran más evidentes, una situación que ahora podría volver a producirse con corredores como Remco Evenepoel.
Para justificar su planteamiento,
Prudhomme ha recuperado la figura de Federico Martín Bahamontes, primer español en conquistar el Tour, en 1959. El dirigente francés considera que la historia del Águila de Toledo demuestra que un escalador puede compensar en la montaña el tiempo perdido frente a un especialista contra el reloj.
"Han pasado 15 años desde que tuvimos tantas contrarrelojes, durante el Tour que ganó Bradley Wiggins, y esto se hizo teniendo eso en cuenta", explicó Prudhomme tras la presentación del recorrido. Desde entonces, según su análisis, los vencedores también han sido capaces de destacar en la montaña, por lo que aumentar las distancias de las cronos no suponía un cambio significativo.
Federico Martín Bahamontes, leyenda ciclista mundial
Bahamontes, el ejemplo que utiliza Prudhomme
La victoria de Bahamontes en 1959 sirve ahora para ilustrar el argumento de la organización. Aquel año, el toledano llegó al Tour después de terminar tercero en la Vuelta a Suiza, pese a haber abandonado la ronda española por una enfermedad infecciosa en una pierna. Con Fausto Coppi como director, afrontó la carrera francesa con la ambición de luchar por la clasificación general y no limitarse a conquistar el maillot de la montaña.
Uno de los momentos decisivos llegó en el Puy de Dôme, donde Bahamontes brilló en una contrarreloj en subida y consiguió una ventaja cercana a los cuatro minutos sobre Jacques Anquetil. El francés, reconocido por sus cualidades contra el crono y ganador del Tour en 1957, era uno de los grandes favoritos, pero aquella jornada permitió al español construir una diferencia determinante.
Anquetil y Henri Anglade lograron recortar terreno posteriormente. En la contrarreloj final, el francés aventajó a Bahamontes en más de cinco minutos, aunque no fue suficiente para arrebatarle el triunfo, porque el español había cimentado su ventaja también en la montaña.
Prudhomme ve un paralelismo con el escenario de 2027. "Es como en aquella época lejana cuando Federico Bahamontes ganó tiempo a Jacques Anquetil. Ahora es Remco Evenepoel quien gana tiempo contra el reloj, tiempo que podría perder en la montaña", señaló. La comparación pretende defender un recorrido que ofrezca oportunidades a perfiles diferentes, sin convertirlo necesariamente en una amenaza para Pogačar, cuya versatilidad le permite competir al máximo nivel tanto en las cronos como en las ascensiones.