El ciclista que puede darle a Movistar Team su última gran alegría de 2026

Ciclismo
Pelayo Sánchez, ciclista de Movistar Team.
Movistar Team afronta el Tour de Guangxi 2026 con varios objetivos para cerrar la temporada, pero la carrera china también representa una oportunidad importante para Pelayo Sánchez, que quiere dejar definitivamente atrás una de las etapas más complicadas de su trayectoria profesional. El asturiano ha tenido que superar numerosos obstáculos físicos durante los últimos dos años y encara esta última prueba por etapas del calendario WorldTour con la intención de seguir recuperando sensaciones y encontrar motivos para mirar a 2027 con optimismo.
La ronda china, que se disputa del 13 al 18 de octubre, contará con siete corredores de la formación telefónica: Javier Romo, Pelayo Sánchez, Diego Pescador, Michel Hessmann, Manlio Moro, Davide Formolo y Pavel Novak. Un bloque con diferentes perfiles y alternativas para intentar aprovechar las oportunidades que presente la carrera, en una parte del calendario en la que cada resultado puede adquirir un significado especial para los ciclistas que buscan cerrar el año con buenas sensaciones.
Para Pelayo, sin embargo, la importancia de Guangxi va más allá de la posibilidad de conseguir una victoria. Después de un periodo prolongado sin poder competir con normalidad, volver a acumular días de carrera y comprobar que puede mantener la continuidad supone un paso importante en su recuperación deportiva. Si además consigue transformar esa progresión en un resultado destacado, el asturiano podría convertirse en uno de los protagonistas del final de temporada de Movistar.
Para entender la importancia de este momento hay que retroceder hasta 2024, una temporada que permitió descubrir la mejor versión de Pelayo Sánchez. El corredor asturiano consiguió tres victorias como profesional, entre ellas una etapa del Giro de Italia, y confirmó que podía competir al máximo nivel en pruebas de un día y carreras por etapas. Aquellos resultados reforzaron su posición dentro de Movistar Team y alimentaron las expectativas sobre su evolución.
Sin embargo, su progresión quedó interrumpida por una sucesión de problemas de salud. Durante 2025 sufrió la enfermedad de Lyme, complicada posteriormente con un herpes zóster, una situación que condicionó su preparación y le obligó a priorizar su recuperación. El propio corredor explicó en julio de aquel año que no tenía una fecha definida para volver a competir y que lo más importante era volver a encontrarse bien.
Aquella declaración reflejaba la dificultad de un proceso que no podía resolverse simplemente regresando a los entrenamientos. Después de tantos meses con problemas físicos, la prioridad consistía en recuperar la normalidad y evitar que la precipitación comprometiera todavía más su futuro deportivo.
Pelayo Sánchez, en la temporada 2025 con Movistar Team.
Pelayo Sánchez apenas pudo competir en 2025
La situación terminó prolongándose también durante 2026. A las complicaciones anteriores se sumó una lesión en la rodilla izquierda que requirió una intervención quirúrgica en diciembre. Como consecuencia, Pelayo permaneció cerca de siete meses sin competir y tuvo que retrasar su regreso hasta finales de abril, cuando pudo volver a ponerse un dorsal en la Vuelta a Asturias.
El contraste con el corredor que había brillado en 2024 resultaba evidente. En lugar de comenzar el año con una preparación normal y objetivos deportivos ambiciosos, Sánchez tuvo que dedicar buena parte de sus esfuerzos a recuperar su condición física y reconstruir una rutina competitiva que durante mucho tiempo había quedado fuera de su alcance.
La Vuelta a Asturias supuso el primer paso de esa nueva etapa. Además de permitirle regresar a la competición, hacerlo en una carrera cercana a casa tenía un componente especial para el ciclista de Tellego, que había conseguido allí su primera victoria profesional en 2023.
A partir de ese momento, el objetivo consistía en recuperar progresivamente el ritmo. Para un corredor que ha pasado tantos meses apartado de las carreras, la adaptación no depende únicamente de las sensaciones durante los entrenamientos. También resulta necesario volver a acostumbrarse a la intensidad del pelotón, a las exigencias de las jornadas consecutivas y a la capacidad de responder cuando la competición se endurece.
Por eso, el calendario de Pelayo durante la segunda parte de 2026 ha tenido especial importancia. La acumulación de días de competición ha permitido prolongar su regreso después de un comienzo de año condicionado por la lesión de rodilla.
El Gran Premio de Montreal, disputado el 13 de septiembre, fue una de las citas de su calendario otoñal. Sánchez terminó en la 40.ª posición, a 7 minutos y 44 segundos del vencedor, Isaac del Toro. El resultado no supone, por sí mismo, una señal de que haya recuperado su mejor nivel, pero sí forma parte de un proceso en el que volver a completar pruebas exigentes tiene valor después de una ausencia tan prolongada.
Posteriormente, el asturiano afrontó el Giro dell'Emilia, donde no terminó la carrera, y la Tre Valli Varesine, en la que ocupó la 28.ª posición. Son resultados que conviene poner en contexto: Pelayo todavía tiene camino por recorrer para volver a acercarse al nivel que mostró en su mejor temporada, pero está acumulando nuevas experiencias competitivas después de un periodo especialmente duro.

El Tour de Guangxi, una oportunidad para terminar el año con buenas sensaciones

En ese escenario aparece el Tour de Guangxi. La prueba china ofrece seis etapas consecutivas y una nueva oportunidad para que el corredor de Movistar Team continúe avanzando en su recuperación. No sería razonable convertir la victoria en una obligación ni presentarlo como el principal favorito de la carrera sin argumentos deportivos que lo respalden. Su situación exige valorar la evolución con perspectiva.
Eso no significa que deba renunciar a buscar un buen resultado. Pelayo ya ha demostrado que posee calidad para ganar al máximo nivel y cuenta con antecedentes que justifican mantener expectativas sobre su futuro. La cuestión es recuperar las condiciones que le permitieron competir con los mejores y encontrar continuidad después de tantos contratiempos.
Guangxi también puede ayudarle a identificar qué aspectos necesita seguir mejorando. Una carrera por etapas plantea exigencias diferentes a las de una prueba de un día: obliga a recuperar entre jornadas, mantener la regularidad y adaptarse a distintos escenarios. Completar esa secuencia de competición puede resultar especialmente útil para un ciclista que intenta dejar atrás una larga etapa de inactividad.
Además, el contexto del equipo ofrece otra motivación. Movistar Team buscará aprovechar las oportunidades de la carrera con una alineación que combina experiencia y juventud. Javier Romo, Davide Formolo y el resto de sus compañeros aportarán alternativas en función de las características de cada jornada, mientras que Pelayo tendrá la oportunidad de seguir buscando su espacio dentro de ese bloque.
La historia de Pelayo Sánchez no necesita una victoria inmediata para tener interés. Después de los problemas de salud de 2025 y la posterior lesión de rodilla, haber conseguido regresar a la competición y continuar acumulando kilómetros constituye ya una parte importante de su camino de vuelta.
No obstante, el ciclismo profesional también se mide por los resultados, y el asturiano necesita seguir dando pasos para acercarse al nivel que exhibió en 2024. Guangxi representa una nueva ocasión para hacerlo, sin la presión de tener que resolver en seis días todas las dificultades de los últimos dos años.
Un buen resultado supondría un impulso para su confianza y permitiría afrontar el invierno con una referencia positiva. También ayudaría a reforzar la sensación de que los problemas físicos empiezan a quedar atrás y de que todavía puede recuperar un papel relevante en Movistar Team.
El desenlace está por escribir. Pelayo no parte con una victoria garantizada ni puede darse por hecho que vaya a ser el corredor más destacado del conjunto telefónico en China. Pero sí llega con una motivación evidente: seguir avanzando después de una etapa que puso a prueba su paciencia y su capacidad para volver a empezar.
Si consigue cerrar el Tour de Guangxi con una actuación destacada, el asturiano podría darle a Movistar Team una de sus últimas grandes alegrías de 2026. Y, sobre todo, encontrar el impulso que necesita para que la próxima temporada se parezca más a aquel brillante 2024 que al largo camino de obstáculos que ha tenido que recorrer desde entonces.

La alineación de Movistar Team para el Tour de Guangxi 2026

Corredor
Javier Romo
Pelayo Sánchez
Diego Pescador
Michel Hessmann
Manlio Moro
Davide Formolo
Pavel Novak
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