Ashlin Barry, campeón del mundo sub-23 con Visma, ha repasado unas semanas vertiginosas tras conquistar de forma sensacional el maillot arcoíris en Montreal el mes pasado. El estadounidense se impuso en solitario después de pasar al ataque desde la escapada inicial del día y mantenerse en cabeza hasta la meta.
Barry, un potente contrarrelojista, rodó en solitario durante los últimos 30 kilómetros en Montreal. Describió como surrealista que su ataque oportunista diera tan buen resultado, mientras el equipo neerlandés celebraba contar con un campeón del mundo en sus filas.
El joven de 19 años tiene contrato con Visma
hasta finales de 2029, después de dar el salto desde la categoría júnior esta temporada. El estadounidense ha descrito las últimas semanas como un sueño.
"Todavía me parece muy surrealista. Después del
Mundial volé directamente a Los Ángeles para preparar el
Mundial de Ciclismo en Pista, así que, para ser sincero, apenas he tenido tiempo de asimilarlo todo. De hecho, todavía parece un sueño", explicó Barry en una entrevista.
"Mi plan era atacar pronto en la carrera. Sabía que sería difícil seguir el ritmo de los corredores más fuertes en las subidas, así que quería avanzar y aprovechar mi oportunidad cuando se presentara".
Ashlin Barry en el Mundial de 2026
La jugada ganadora de Barry en el Mundial
Al explicar la estrategia detrás de su audaz movimiento, Barry contó que quería mantenerse por delante para evitar quedarse descolgado en la principal subida del circuito. Se sentía fuerte y decidió apostar por la escapada del día desde lejos.
"El ritmo fue muy alto desde el principio y muchos corredores fuertes intentaron formar la escapada. Al final, fui el último en entrar en el grupo de cabeza".
"Con cinco corredores por delante, parecía una buena situación, aunque por un momento pensé: quedan 120 kilómetros, quizá sea demasiado pronto. Aun así, me sentía bien y decidí intentarlo".
Tras el ajetreo de cámaras, entrevistas y ceremonias del podio en la meta, todo pasó volando para Barry. Sin embargo, destacó que
Wout van Aert, una de sus grandes inspiraciones en el ciclismo, le escribiera después de su gran victoria.
"Pasaron tantas cosas que ni siquiera recuerdo todo con exactitud. Primero fue la ceremonia del podio, luego las entrevistas y, después, brindamos con todo el equipo en el hotel. Esa noche cené con mi familia. Fueron 24 horas frenéticas".
"No me lo esperaba en absoluto"
"Uno de los primeros mensajes que vi fue el de Wout [van Aert]. Me pareció genial. No me lo esperaba en absoluto. Sigo a Wout desde que era pequeño y lo admiro muchísimo. Esta temporada he tenido la oportunidad de rodar con él varias veces, y ha sido una experiencia increíble. Es una gran fuente de inspiración para mí".
Como parte de la estructura de Visma para los próximos años, Barry ve en el equipo un camino hacia la élite. Elogió su disposición a dar oportunidades a los jóvenes y espera aprovechar la suya en el futuro.
"En el pasado, muchos jóvenes han conseguido grandes resultados y han pasado del equipo de desarrollo al equipo profesional".
"Me inspira mucho formar parte de un equipo con corredores que compiten a un nivel tan alto y han ganado las carreras más importantes. Como los conoces y ruedas a su lado, cada vez parece más realista que tú también puedas lograr ese tipo de resultados".