Carlos Verona abandonó Movistar Team en un momento en el que parecía que el conjunto telefónico lo usaba demasiado como gregario cuando tenía opciones de ganar carreras. Se fue a Lidl-Trek, donde su papel no ha cambiado y sigue siendo básicamente un hombre de apoyo de sus líderes en etapas de alta montaña.
En una entrevista con Marca, el madrileño de 32 años ha querido dejar muy claro que las victorias no son algo que le hagan perder el sueño: "No me obsesiona volver a ganar. Lo que realmente importa es tener un rendimiento constante, ser de utilidad y disfrutar de tu trabajo. Las victorias son cosas del momento".
Recuerda con cariño su etapa en Movistar con Eusebio Unzué y con leyendas como Alejandro Valverde y compañía: "Tuve mucho respaldo desde el minuto cero por parte de Eusebio. Allí aprendí a disfrutar de mi rol, a entender el valor del gregario. Compartí equipo con gente emblemática del ciclismo nacional y aprendí mucho de ellos".
Reconoce que está disfrutando de su papel de veterano de la escuadra americana y recuerda sus momentos en Quick-Step en el que estaba en el otro lado: "En Algarve fui por primera vez el corredor más veterano del equipo. Pasé de ser el más joven en el Quick-Step al más veterano aquí. Pero me siento bien. Te ubicas más, sabes cuándo mostrar, cuándo guardar. Estoy disfrutando de los años que me quedan en la bici, porque sé que seguro son menos de los que ya he vivido".
Está muy contento con su rendimiento en Lidl-Trek: "Esta es mi segunda temporada y la primera fue muy buena. Corrí Tour y Vuelta, rendí bien. El equipo lo entendió así y es una relación fácil de continuar. Ahora los contratos son más largos, lo cual es bueno para todos. La experiencia cuesta de encontrar y los equipos la valoran".