Sergio Samitier cerróa
la Vuelta a España 2026 con los objetivos cumplidos después de completar una carrera de más de 3.300 kilómetros y 58.000 metros de desnivel acumulado. El corredor del
Cofidis asumió durante las tres semanas un papel de trabajo para el velocista de su equipo, aunque también buscó sus oportunidades en las jornadas de media montaña.
El ciclista barbastrense consiguió entrar en tres de las cinco escapadas que terminaron llegando a meta, una muestra de su intención de aprovechar las etapas más adecuadas para buscar protagonismo. Una vez finalizada la ronda española, Samitier hizo balance en una entrevista concedida a
la Cadena SER, donde puso el foco en la enorme evolución que ha experimentado el ciclismo durante los últimos años.
Desde su debut en la Vuelta, en 2019, el corredor del Cofidis ha percibido un cambio profundo en la preparación de los ciclistas. Material, nutrición y entrenamiento han alcanzado un nivel de especialización que, a su juicio, ha elevado notablemente la exigencia del pelotón profesional.
"Cada año el ciclismo es un deporte que está más y más caro. Hay 16 equipos de Primera División en todo el mundo y 18 de Segunda; el que está ahí, tonto no es", explicó Samitier, poniendo en valor el nivel de los corredores que consiguen mantenerse en la élite.
La exigencia del pelotón obliga a cuidar cada detalle
El aragonés considera que la estrategia se ha convertido en un elemento fundamental para sobrevivir en una carrera como la Vuelta. La batalla por entrar en las escapadas obliga a realizar esfuerzos máximos antes de que el pelotón permita consolidar el corte, por lo que saber cuándo gastar energía resulta decisivo.
Una vez formada la fuga, la gestión del esfuerzo adquiere todavía más importancia. Samitier explica que el rendimiento durante tres semanas no depende únicamente de la capacidad física, sino también de la recuperación diaria y de todos los detalles que rodean a un corredor durante una gran vuelta.
La alimentación es uno de esos aspectos esenciales. El ciclista del Cofidis asegura que durante la Vuelta puede llegar a consumir alrededor de 6.000 calorías al día para compensar el enorme gasto energético de las etapas. "Son auténticas burradas y estamos como palillos", bromeó durante la entrevista.
Después de completar la Vuelta, Samitier todavía tiene objetivos en el calendario de 2026. A diferencia de la temporada anterior, cuando encadenó el Giro de Italia y la ronda española, este año llega al tramo final con una sensación de mayor frescura. "Estoy más vivo", reconoce el corredor, que espera aprovechar ese estado de forma para afrontar las clásicas italianas de otoño.
El ciclista de Barbastro también volvió a destacar el apoyo recibido durante la Vuelta, especialmente en las jornadas disputadas en Aragón y Andorra. Ahora, con la ronda española ya en el recuerdo, Samitier encara las últimas carreras de la temporada con la intención de poner el broche a un año en el que volvió a demostrar su capacidad para trabajar para el equipo y buscar sus propias oportunidades en las escapadas.