ANÁLISIS | Por qué Tom Pidcock puede dar un salto de nivel en 2027: una revolución en Pinarello y su regularidad, convierten al británico en una amenaza

Ciclismo
por Gavin Quinn
Tom Pidcock
Tom Pidcock levantó algunas cejas cuando fichó por Pinarello-Q36.5 a finales de 2024. Sin embargo, se incorporó al equipo ProTeam y abrió una nueva etapa en su carrera, en la que ha alcanzado cotas inéditas. Ahora que se acerca a sus mejores años, todo apunta a que el británico dará un paso más en 2027.
Sus años en INEOS dejaron varios destellos de grandeza. Desde su victoria en Alpe d’Huez en 2022 hasta sus triunfos en solitario en Strade Bianche y en la Amstel Gold Race, Pidcock fue progresando a grandes zancadas.
Tras completar dos sólidas temporadas en su nuevo equipo, Pinarello Q36.5, ha firmado dos campañas de progreso constante. Cumplirá 28 años el próximo verano y esta estrella multidisciplinar podría estar ante la combinación perfecta para alcanzar su máximo nivel.
Con grandes objetivos a la vista para las dos próximas temporadas, el corredor de Yorkshire tiene ante sí importantes oportunidades para lograr resultados que marquen su carrera, justo cuando todo empieza a encajar.

Pidcock alcanza otro nivel con Pinarello

Si se observa el panorama general, los resultados y los puntos de Tom Pidcock bastan para demostrar que su salida de INEOS ha sido un éxito. Aunque dejó un equipo británico en el que era uno de sus corredores más valiosos, se ha adaptado bien al cambio de entorno.
En las dos últimas temporadas ha sumado más de 4.500 puntos en cada una. En sus años anteriores con INEOS, su mejor registro en una sola campaña fue de poco más de 2.300 puntos, en 2024.
Los puntos, por sí solos, no determinan el éxito de un corredor. Sus victorias también muestran que, desde su llegada a Pinarello, ha levantado los brazos con más frecuencia. En dos temporadas ha ganado nueve etapas o pruebas de un día, además de la clasificación general de una carrera. Con INEOS, aunque entre sus triunfos figuran Strade Bianche y el Tour de France, ganó cinco veces.
Fue segundo en Strade Bianche tras seguir la rueda de Tadej Pogacar en sus explosivos ataques en Cipressa y Poggio. En 2026 perdió sus opciones en Strade Bianche por una salida de cadena, e incluso había sido el líder de Pogacar en la edición de 2025.
La regularidad ha sido clave para Pidcock en Pinarello. En INEOS logró victorias de mayor repercusión, pero fueron menos numerosas y menos constantes que las conseguidas en Pinarello. Además, el dilema de las grandes vueltas parece haberse aclarado en los últimos doce meses.
Tom Pidcock antes de Il Lombardia 2026
Tom Pidcock podría firmar un gran 2027
Antes le costaba encontrar el equilibrio entre luchar por la general y buscar etapas en las grandes vueltas. Sin embargo, sus actuaciones en la Vuelta a España de 2025 y el Tour de France han sido destacables.
El otoño pasado, Pidcock apostó todo por el podio en la Vuelta y lo consiguió. Este verano, en cambio, encontró la manera de combinar un puesto entre los diez primeros de la general con varios intentos de fuga en el Tour.
En conjunto, Pidcock parece haber encontrado su mejor ritmo en las dos últimas temporadas: ha resuelto el dilema de las grandes vueltas y ha añadido a su ciclismo una regularidad que antes le costaba mantener.

¿Ya ha subido una marcha al final de 2026?

Su último bloque de competición ofrece una buena medida de su estado de forma. En cinco semanas disputó las clásicas italianas y canadienses, además del Campeonato del Mundo, y fue uno de los principales protagonistas en la mayoría de esas carreras.
Su estilo y sus cualidades le han permitido atacar en las subidas cortas y explosivas del Campeonato del Mundo, el Giro dell’Emilia y las clásicas canadienses. También tiene fondo suficiente para intentar seguir a Paul Seixas en su aceleración decisiva en Il Lombardia.
Pidcock ha aprendido del apretón de Pogacar en el Poggio, de la presión constante de Jonas Vingegaard en la Vuelta y, sin duda, del duelo sin reservas con Seixas e Isaac del Toro en el Mundial.
Pero lo más llamativo de su último bloque de 2026 es su capacidad para colocarse en posición de ganar. Tanto en el Giro dell’Emilia como en la Tre Valli Varesine, un movimiento oportunista le arrebató la victoria después de que él lograra adelantarse al pelotón. En Il Lombardia fue el único que se atrevió a seguir la vía de Seixas hacia el triunfo, la única opción que permitía aspirar a la victoria.
En Montreal pareció ser el más fuerte en la persecución de Brandon McNulty y solo le faltó un compañero o aliado que colaborase para que la caza pudiera tener éxito. El balance de esas cinco semanas refleja su fortaleza: una victoria y seis puestos entre los diez primeros en solo ocho carreras. En la restante acabó 18.º.
Pidcock tiene un esprint probado si llega a meta con otros corredores, sabe someter a sus rivales a presión en subidas cortas y explosivas, y posee una capacidad poco común para resistir los primeros acelerones de Tadej Pogacar en las grandes carreras.
Sin embargo, le ha lastrado en momentos clave la falta de coordinación o, en ocasiones, de apoyo de sus compañeros. A juzgar por el mercado de fichajes, eso está a punto de cambiar.

Un mercado de fichajes que puede cambiarlo todo

Tom Pidcock
Tom Pidcock cerró con fuerza la temporada 2026
Pinarello Q36.5 ya ha protagonizado una de las ventanas de fichajes más destacadas del ciclismo en las últimas temporadas. Ha reforzado su plantilla con una gran estrella, ganadores contrastados y versátiles, además de jóvenes con proyección.
Pidcock tendrá, sin duda, más apoyo y hasta una segunda baza para mejorar sus opciones en las clásicas, las grandes vueltas y las carreras por etapas de 2027. Para empezar, Giulio Ciccone aporta experiencia y resultados en clásicas y grandes vueltas. En algunas carreras, podría formar junto a Pidcock un dúo de ataque.
El equipo también ha ganado mucha profundidad para la montaña y las colinas con la llegada de Mauro Schmid, vencedor de etapa en el Tour de France. La joven promesa Andrew August podría desplegar todo su enorme potencial en las próximas temporadas, mientras que escaladores como Seb Berwick y Jan Castellon refuerzan el bloque para las carreras por etapas.
Ethan Hayter y Davide Ballerini aportan potencia y experiencia, mientras que Tom Crabbe ha sido una revelación esta temporada en Flander-Baloise. El velocista Pavel Bittner suma una baza rápida muy valiosa, y Niels Driesen y Liam O’Brien son apuestas de futuro.
Estos fichajes amplían la profundidad de la plantilla y las opciones del equipo para 2027. También podrían aliviar la presión sobre Pidcock y darle más recursos para afrontar los grandes objetivos de la próxima temporada.
Con un Milano San Remo que quizá no cuente con Tadej Pogacar, otra oportunidad en Strade Bianche y un potente bloque para las clásicas de las Ardenas, Tom Pidcock tiene todos los ingredientes para subir una marcha la próxima temporada.
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